sábado, 21 de octubre de 2017

Un esqueleto casi completo de tiranosaurio aparece en Utah

Los dedos de los pies, la mandíbula superior y el hocico del tiranosáurido 
fosilizado hallado en una zona remota del Monumento Nacional 
de Grand Staircase-Escalante. Foto: Mark Johnston / NHMU
Un extraordinario esqueleto fosilizado de tiranosaurio ha sido descubierto en el Monumento Nacional GrandStaircase-Escalante en Utah (EE.UU.), con una edad estimada de 76 millones de años.   

Es muy probable que sea un individuo de la especie Teratophoneus curriei, uno de los feroces tiranosaurios de Utah que se movió por el oeste de América del Norte entre hace 66 y 90 millones de años durante el Período Cretácico Superior.

"Con al menos el 75 por ciento de sus huesos preservados, muchos en su posición original, este es el esqueleto más completo de un tiranosaurio que se haya descubierto en el suroeste de los Estados Unidos", dijo en un comunicado Randall Irmis, conservador de paleontología del Museo de Historia Natural de Utah, --al que los restos han sido llevados en helicóptero-- y profesor asociado del Departamento de Geología y Geofísica en la Universidad de Utah.

"Estamos ansiosos por echar un vistazo más de cerca a este fósil para aprender más sobre la anatomía, la biología y la evolución del tiranosaurio del sur".   

El paleontólogo Alan Titus descubrió el fósil en julio de 2015 en la Formación Kaiparowits, parte de la región de la meseta central del monumento. Particularmente notable es que el fósil incluye un cráneo casi completo. Los científicos plantean la hipótesis de que este tiranosaurio fue enterrado en un canal fluvial o por un evento de inundación, manteniendo el esqueleto intacto.

"El monumento es una compleja mezcla de topografía, desde el desierto hasta las tierras baldías, y la mayor parte de la superficie está expuesta a la roca, lo que lo convierte en un terreno rico para nuevos descubrimientos", dijo Titus. "Y no solo estamos encontrando dinosaurios, sino también también cocodrilos, tortugas, mamíferos, anfibios, peces, invertebrados y fósiles de plantas, restos de un ecosistema único que no se encuentra en ningún otro lugar del mundo ", dijo Titus.

Se cree que este fósil meridional de tiranosaurio es un individuo subadulto, de 12 a 15 años de edad, de 5 a 7 metros de largo, y con una cabeza relativamente corta, a diferencia de la apariencia típicamente más larga de los tiranosaurios del norte.

Irmis dice que este nuevo hallazgo de fósiles es extremadamente significativo. Ya sea una nueva especie o un individuo de Teratophoneus, la nueva investigación proporcionará un contexto importante sobre cómo vivió este animal. "Vamos a ver el tamaño de este nuevo fósil, su patrón de crecimiento, la biología, reconstruir los músculos para ver cómo se movía el animal, lo rápido que podría correr y cómo se alimentó con sus mandíbulas. Las posibilidades son infinitas y emocionantes", dijo Irmis.

De los dinosaurios a los visigodos en tierras de Lara

Anuncio del programa de El Arcón que se emite, por partida doble, hoy sábado y mañana domingo en Radio Televisión de Castilla y León: “De los dinosaurios a los visigodos en tierras de Lara” en Burgos.

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El programa de esta semana de El Arcón (sábado a las 21:30h y domingo a las 19:30h en RTCYL) entramos en uno de los lugares más fascinantes de la geografía monumental de Castilla y León: la ermita visigótica de Quintanilla de las Viñas en la provincia de Burgos. Catorce siglos después, sigue en el mismo emplazamiento, aislada en un verde valle del alfoz de Lara. Su arco de herradura y los detalles de los frisos forman parte de la iconografía más valorada del arte español. La arqueóloga Marta Negro nos descifrará la clave de esta huella visigoda en Burgos. Sin salir de Quintanilla de las Viñas, charlaremos con Víctor y Beatriz en La Cantinilla, y saludaremos a Baudilio Fernández, el delegado territorial de la Junta en Burgos.

En la Tierra de Lara entraremos en Salas de los Infantes. Hablaremos con Fidel Torcida, director del Museo de Dinosaurios, que nos contará por qué estos animales dejaron su huella en este territorio hace millones de años. Pero no abandonaremos este lugar sin conocer la bellísima historia de los Siete Infantes de Lara, que forma parte de la literatura universal. Raúl Fernández, un historiador salense, abrirá el arca de la historia que acompaña a la leyenda de los Siete Infantes de Lara. También nos sentaremos en la mesa del Azúa con las hermanas Araceli y Josefina, en un restaurante con más de medio siglo de trayectoria.

Javier Pérez Andrés

rtvcyl.es

jueves, 19 de octubre de 2017

Vídeo de la XIV Campaña de Excavaciones Paleontológicas en la Sierra de la Demanda. Torrelara (Burgos). Julio 2017

El dinosaurio de Torrelara era un auténtico gigante

Los trabajos han expuesto en superficie unos 100 m2 de la capa en la que yacían los huesos fosilizados de dinosaurios, compuesta de margas grises correspondientes a una llanura de inundación de un río donde quedó depositado el cadáver del animal.


Se han recuperado cientos de elementos fósiles, que han quedado documentados en 145 registros: El conjunto de piezas permite identificar a un dinosaurio de tipo saurópodo titanosauriforme (de gran tamaño, cuadrúpedo y herbívoro). Algunas de sus características anatómicas son llamativas, pues recuerdan a las de especies de saurópodos que no son tan antiguas. Esto significa que el estudio del dinosaurio de Torrelara puede aportar datos novedosos sobre la evolución de los titanosauriformes en el planeta, durante el intervalo del Jurásico al Cretácico (hace aproximadamente 145 millones de años).

El balance de la campaña es muy satisfactorio; se ha comprobado que el yacimiento no solo es rico en huesos fosilizados y en buen estado de conservación, sino que todos los indicios apuntan a que la extensión real del yacimiento es mayor y se podrían recuperar más huesos. Esta previsión significa que se podría disponer de más información sobre otras partes del esqueleto del animal, para lo cual habría que desarrollar una nueva campaña de excavaciones. Este yacimiento refuerza la importancia en el contexto europeo, de la Sierra de la Demanda para la paleontología de dinosaurios.

El primer fósil urbano descubierto en edificios modernistas de Barcelona

Fachadas ondulantes, azulejos árabes, cerámica vidriada, forja artística y una imaginación libre y creativa son algunas de las señas de identidad de la arquitectura modernista en Cataluña. A partir de ahora, esta riqueza artística y patrimonial del modernismo será todavía más exclusiva con el descubrimiento de Lapillitubus montjuichensis, un nuevo icnotaxón, es decir, la madriguera fósil que dejó un organismo vivo, hallado por primera vez en algunas fachadas de edificios modernistas en Barcelona.

El nuevo icnofósil urbano hallado en la Casa Pascual i Pons. / UB-IRBio
Los fósiles urbanos han llamado la atención de los científicos y del público general desde hace tiempo. En este ámbito, la icnología es una disciplina de la paleontología que estudia las trazas o huellas fósiles que ha dejado la actividad de los organismos en el pasado. Esas trazas fósiles o icnotaxones –antiguas madrigueras, huellas de dinosaurios, etc.– pueden revelar algunas incógnitas sobre las características del organismo productor y el paleoambiente en que habitaba hace millones de años. 
Este nuevo icnotaxón de 12 millones de años de antigüedad se observa en los sillares de la fachada de algunos edificios modernistas de Barcelona
Un estudio, publicado en Geologica Acta, anuncia el hallazgo de un nuevo icnofósil urbano, el primero descrito en un edificio modernista en Cataluña y en toda Europa. "Lapillitubus montjuichensis es una madriguera simple, vertical a subvertical, cilíndrica y sin ramificaciones. Se caracteriza por presentar un revestimiento o pared de litoclastos de composición cuarcítica, es decir, pequeños fragmentos o piedrecitas de cuarzo de 1 a 10 mm de tamaño dispuestos de manera caótica", indica Zain Belaústegui, del Departamento de Dinámica de la Tierra y del Océano y del Instituto deInvestigación de la Biodiversidad (IRBio) de la Universidad de Barcelona.

Este nuevo icnotaxón de 12 millones de años de antigüedad puede observarse en los sillares que forman parte de la fachada de algunos edificios modernistas de Barcelona. En los edificios del Palacio de Justicia, la Aduana y la casa Pascual i Pons –obra del arquitecto catalán Enric Sagnier– se encuentran los ejemplos más destacados.

De izquierda a derecha, los investigadores Alejandro Belaústegui (UC3M) 
y Zain Alejandro Belaústegui. / UB-IRBio
"En general, el estado de conservación de estos incofósiles es bueno. Sin embargo, como aparecen en los sillares de piedra, únicamente es posible reconocer secciones longitudinales o transversales de estas madrigueras fósiles", apunta Belaústegui. "En la casa Pascual i Pons encontramos el ejemplar mejor conservado, que define el nuevo icnogénero y la nueva icnoespecie", añade l investigador que ha trabajado junto a Alejandro Belaústegui, de la Asociación Alumnos Mayores Universidad Carlos III (ALMUCAT), en el campus de Getafe.

L. montjuichensis y otros icnogéneros similares (Ereipichnus, Eklexibella, etc.) se agrupan dentro de lo que se conoce como trazas fósiles aglutinadas. Todos estos icnogéneros –madrigueras simples y cilíndricas– se caracterizan por presentar una pared o revestimiento exclusivo que puede estar formado por diferentes tipos de materiales –de origen orgánico o no– como, por ejemplo, foraminíferos, restos de moluscos, artejos de crinoideos o incluso restos esqueléticos de peces.

En el caso de L. montjuichensis, por primera vez se ha constatado que ese revestimiento está únicamente formado por litoclastos (sobre todo, pequeños fragmentos de cuarzo) dispuestos de una manera caótica.

¿Cómo era Barcelona hace 12 millones de años?

Desde finales del siglo XIX, la montaña de Montjuïc ha sido la gran cantera de piedra arenisca para la arquitectura modernista catalana. Con el descubrimiento del L. montjuichensis, será posible conocer mejor cómo era la fauna de invertebrados que habitaron durante el Mioceno la zona deltaica que actualmente ocupa la montaña de Montjuïc.

"Estas madrigueras fósiles que decoran el modernismo catalán fueron excavadas hace unos 12 millones de años por unos gusanos (poliquetos terebélidos) en un ambiente deltaico, afectado por la acción del oleaje y con un gran aporte de sedimentos. Por lo tanto, se trataría de un ambiente subacuático, muy cercano a la costa y de poca profundidad, en el que estos invertebrados y otros organismos marinos, como los crustáceos decápodos, también habrían excavado sus madrigueras", señala Belaústegui. 
"No sería descartable hallar otros icnotaxones e incluso localizar nuevos ejemplares de L. montjuichensis", dicen los investigadores
Los poliquetos terebélidos que dejaron su traza fósil en los sedimentos deltaicos hace millones de años serían muy parecidos a algunas especies actuales. En la costa oeste de Madagascar también se han descrito madrigueras actuales de poliquetos terebélidos que son casi idénticas a las observadas en el Mioceno de Montjuïc.

En busca de fósiles urbanos por todo el mundo

En la actualidad, la huella fósil de los seres vivos que habitaron el planeta hace millones de años también puede admirarse en edificios o monumentos históricos de ciudades de todo el mundo. En 1935, por ejemplo, se descubrió una huella de dinosaurio en una de las rocas de la base de un quiosco de música de la ciudad de Glen Rose (Estados Unidos), un ejemplar conservado hasta hoy día.

También se han descrito icnofósiles de gran interés científico en lápidas de cementerios (Leicestershire, Reino Unido), en paredes de centros comerciales (Londres, Reino Unido) o en losas del pavimento (Copenhague, Dinamarca). Desde hace años, los fósiles urbanos también han enriquecido el patrimonio paleontológico de ciudades como Alcoy, Barcelona, Burgos, León, Segovia, Toledo o Vizcaya.

"En nuestra opinión, si consideramos el enorme patrimonio arquitectónico de la ciudad de Barcelona, modernista o no y construido o no con la piedra de Montjuïc, y con el suficiente tiempo de estudio, no sería descartable hallar otros icnotaxones e incluso localizar nuevos ejemplares de L. montjuichensis. De esta manera, esperamos que este trabajo sirva de acicate para futuros estudios similares y que se ponga de manifiesto la importancia de estos singulares “afloramientos” urbanos», concluye Alejandro Belaústegui.

Referencia bibliográfica:

Zain Belaústegui Barahona et al. "Modernist architecture in Barcelona reveals a new trace fossil from the Miocene of Montjuïc (NE Spain)" Geologica Acta

Describen por primera vez una familia de aves buceadoras que convivió con los dinosaurios

PARIENTES LEJANOS DE LOS PATOS ACTUALES, VIVIERON EN EL HEMISFERIO SUR

Una investigación reciente conducida por varios científicos del Conicet junto a un colega de la Universidad de Texas, publicada en la revista The Science of Nature, describió por primera vez un nuevo grupo de aves modernas que sobrevivió a la extinción masiva del Cretácico – Paleógeno (ocurrida hace unos 65 millones de años) en la que se produjo la desaparición de los dinosaurios. Las aves modernas (Neornithes), grupo que incluye todas las especies actuales de esta clase, se distinguen de aves más primitivas por un pico sin dientes, la reducción de los huesos de la mano (sin garras) y una cola muy corta, formada por un pequeño pigostilo que sostiene un abanico de plumas.

La nueva familia aviana fue bautizada por los investigadores con el nombre de Vegaviidae. “Los vegávidos son parientes lejanos de los patos actuales, habitaron los continentes del hemisferio austral, fueron buceadores en ambientes marinos y tenían huesos compactos con paredes gruesas, tal como ocurre con los pingüinos, lo que les permitia sumergirse con facilidad”, comenta Federico Agnolin, becario posdoctoral del Conicet en el Museo Argentino de Ciencias Naturales “Bernardino Rivadavia” (MACN-CONICET) y primer autor del artículo.

Registros

Es de destacar que los registros fósiles de aves modernas australes que habitaron la Tierra durante la Era Mesozoica (iniciada hace 251 millones de años y concluida hace 65 millones), en la que vivieron los dinosaurios, son hasta ahora escasos. Bastante mejor representado se encuentran, en cambio, el grupo de aves primitivas conocido como Enantiornithes, de características reptilianas, como dedos con garras y dientes agudos en las quijadas entre otras.

Sin embargo, a pesar de los pocos registros fósiles con los que se cuenta, gracias al trabajo de distintos paleontólogos, algunas aves australes modernas que habitaron el planeta durante la época de los dinosaurios pudieron ser analizadas y comparadas entre si.

Especies pertenecientes al período Cretácico (que tuvo comienzo hace 65 millones de años y finalizó, junto con la Era Mesozoica, hace 66 millones) como Vegavis iaai y Polarornis gregorii fueron halladas en la Antártida, región que en aquellos años se encontraba recubierta por frondosos bosques, similares a los que hoy se puede encontrar en el sur de la Argentina, y habitada por diversas especies de dinosaurios y aves acuáticas.

Otra de estas aves fósiles es Neogaeornis wetzeli, especie conocida a través de restos aislados de Chile, y el reciente descubrimiento en Nueva Zelanda de registros fósiles de un ave que habitó el planeta en la etapa inmediatamente posterior a la extinción de los dinosaurios, bautizada como Australornis lovei.

“La publicación en el año 2016 en Nature de un esqueleto casi completo de Vegavis iaai, exquisitamente preservado, posibilitó por primera vez conocer en detalle la anatomía de un ave moderna del Cretácico. Esto permitió hacer un estudio en el que a través de comparaciones anatómicas pudimos reconocer que todas estas especies que se habían descripto pertenecían a una misma familia, a la que denominamos Vegaviidae”, afirma Fernando Novas, investigador principal del CONICET en el MACN, quien también participó de la investigación.

Cómo sobrevivieron

Los investigadores pudieron además formular una hipótesis acerca de la razón por la que las aves modernas lograron sobrevivir a la extinción del Cretácico – Paleógeno, en la que no sólo desaparecieron la mayor parte de los dinosaurios sino también los diferentes grupos de aves primitivas.

“Al igual que las aves vivientes, los vegávidos eran de crecimiento muy rápido y alcanzaban la adultez en menos de un año, como demuestra el analisis paleohistologico de los huesos de Vegavis y Polarornis. Esto seguramente les permitió sortear las dificultades de vivir en un ambiente tan frío como la Antártida y probablemente pudo influir en la supervivencia del grupo a la gran extinción de finales del Cretácico”, concluye Federico Brissón Egli, investigador del MACN y otro de los autores del artículo. (Fuente: CONICET)

miércoles, 18 de octubre de 2017

Los dinosaurios contribuyeron a fertilizar el planeta

Elementos necesarios para las plantas, como el fósforo, eran más abundantes y estaban mejor distribuidos durante la era de los dinosaurios que en el Carbonífero.   

Es la conclusión de un estudio realizado por Christopher Doughty, de la Universidad del Norte de Arizona, que ha estado estudiando animales grandes durante más de 10 años, y específicamente cómo estos animales han aumentado la fertilidad del planeta.

NORTH ARIZONA UNIVERSITY
"La teoría sugiere que los animales grandes son desproporcionadamente importantes para la propagación de la fertilidad en todo el planeta", dijo Doughty. "Qué mejor manera de probar esto que comparar la fertilidad en el mundo durante el período Cretáceo -donde los saurópodos, los herbívoros más grandes que han existido, vagaron libremente- al período del Carbonífero, un tiempo en la historia de la Tierra antes de que evolucionaron los herbívoros de cuatro patas".

Según Doughty, los grandes animales son importantes no por la cantidad de estiércol que producen, sino por su capacidad para mover largas distancias entre paisajes, mezclando de manera efectiva los nutrientes. Al aumentar la abundancia y la distribución de elementos como el fósforo, las plantas crecen más rápido, lo que significa que los grandes herbívoros son responsables de producir sus propios alimentos y de contribuir a sus exuberantes hábitats.

Pero a medida que las grandes poblaciones de animales sufren más riesgo de de extinción, el medio ambiente también está en riesgo. En pocas palabras, menos animales grandes pueden significar menos crecimiento de plantas.

"Esto es importante por dos razones", dijo Doughty. "Primero, estamos perdiendo rápidamente nuestros animales grandes restantes, como los elefantes del bosque, y esta pérdida perjudicará de manera crítica el funcionamiento futuro de estos ecosistemas al reducir su fertilidad. En segundo lugar, combinando la idea de que los animales grandes son desproporcionadamente importantes para la propagación de nutrientes con la regla natural de que el tamaño del animal aumenta con el tiempo, significa que el planeta puede tener un mecanismo parecido a Gaia para aumentar la fertilidad con el tiempo.

europapress.es

Un enorme dinosaurio en honor a Clint Eastwood

El dinosaurio más alto de Europa hallado hasta la fecha se encontró en Burgos en 2004 y tiene el curioso nombre de Europatitan eastwoodi. ¿Sabes por qué?

Imagen propiedad del Colectivo Arqueológico Paleontológico SAlense (C.A.S.) 
Autor: Davide Bonadonna
Sus restos fueron descubiertos en 2004, pero debido a la complejidad que afrontaron los investigadores para preparar los fósiles y disponerlos para su estudio, hasta ahora no se ha publicado su descripción completa. Se trata de una especie de dinosaurio cuyos restos fueron hallados en la burgalesa sierra de la Demanda, donde el paleontólogo Fidel Torcida, del Colectivo Arqueológico- Paleontológico de Salas de los Infantes, y unos colaboradores dieron con el fe­nomenal hallazgo: nada menos que el dinosaurio más alto de Europa descubierto hasta la fecha.

"Pesaba 35 toneladas, medía 27 me­tros de largo y su cuello erguido debió de alcanzar los 17 metros de altura", dice Torcida, coautor de la descripción junto con José Ignacio Canudo, de la Universidad de Zaragoza.

Da la coincidencia de que el lugar donde se hallaron los huesos de este saurópodo que vivió en tierras burgalesas hace unos 125 mi­­llones de años, al principio del cretácico, fue el marco geográfico del célebre western El bueno, el feo y el malo, dirigido por Sergio Leone en 1966. En él, el protagonista bueno era el inefable Clint East­wood, todo un "dinosaurio" cinematográfico en el que se han inspirado los paleontólogos a la hora de bautizar a este reptil ancestral que, en su honor, se llama Europatitan eastwoodi.

La especie tiene una combinación única de caracteres anatómicos nunca vista en otras especies de dinosaurios, explica Torcida. "Cabe resaltar que tenía unos huesos enormes con grandes huecos internos de estructura es­­ponjosa que servían para minimizar el peso del esqueleto, ya que, de no ser así, hubiera colapsado bajo su propio peso". Esa neumatización de los huesos complicó mucho la preparación de los restos, debido a su extrema fragilidad, así como el estudio de las enormes vértebras cervicales que se hallaron atrapadas en un bloque rocoso.

Coahuila el descubrimiento del primer dinosaurio en México

Hace miles de años los dinosaurios desaparecieron de la faz de la tierra, pero el descubrimiento de un fósil en el estado de Coahuila lo ha convertido en un maravilloso tesoro

Los dinosaurios fueron amos y señores de la Tierra durante 180 millones de años durante la época del Mesozoico.

Foto: Temática/Ilustrativa
En un primer momento habitaron en lo que se conoce como la gran Pangea, que es el nombre que se da a la unión de todos los continentes, cuya separación se estima comenzó a finales del Triásico y principios del Jurásico; de ahí que muchos dinosaurios solo se hayan encontrado en un determinado continente, mientras que hay otros que se han encontrado en diferentes lugares de la tierra.

El hecho de encontrar una misma especie en distintos sitios es debido, a que los grandes dinosaurios herbívoros fueron nómadas, yendo de un lugar a otro en búsqueda de plantas con las que alimentarse.

Pangea: Unión de los continentes
Además se cree que el clima era tropical en casi todos los lugares de la tierra, habiendo mucha humedad, una mayor cantidad de oxigeno. En definitiva, se podría decir que eran las condiciones optimas para una gran cantidad de vegetación y plantas, por lo que los dinosaurios herbívoros estaban sobrealimentados.

Aunque se podría decir que existe un lugar por excelencia donde vivieron la gran mayoría de los dinosaurios, que fue la Patagonia, lo que vendría a ser Argentina y alrededores.

En septiembre de 1910 a junio de 1912 el Dr. Erich Haarmann, geólogo de la Universidad Humboldt de Berlín, quien llevó a cabo una investigación sobre la geología del Estado de Coahuila.

Logró registrar el primer fosil en el pais,  el primer descubrimiento fue en el Municipio de Sierra Mojada, al norte de la Hacienda de Movano, en los estratos de La Soledad, donde encontró los primeros restos de "saurio", que así se les llama a los "lagartos."

Foto: Temática
Esos fósiles  fueron llevados a Alemania y ahí los estudiaron, hasta que en 1926 se hizo un reporte con el nombre de "dinosaurios". Anterior a esto, señala Héctor Rivera Silva, en México no se tenía ninguna señal de que en Coahuila hubiera dinosaurios.

Fue así que hasta los años sesenta dieron inicio en Coahuila trabajos de paleontología en el Museo de los Ángeles, California, y ya en los setenta se empezó a trabajar en las primeras especies o género que se empiezan a descubrir como la Bocania y el Lambeosaurius Laticaudius (estudiado por Lawrence Lambe), en Baja California.

En los años ochenta y noventa se hacen descubrimientos en Coahuila, y ya no es hasta el 2000 cuando realmente inicia un boom de la investigación. En más de diez años no es que no hayan habido hallazgos, sino que se trabajaba en estudios de bajo relieve.

" Sofy" el primer dinosaurio

Héctor Rivera Silva es paleontólogo del Museo del Desierto que ha realizado también importantes hallazgos, como es el de ladinosaurio llamado "Sofy" cuyo cuello, lomo y patas fueron encontradas en Ocampo, Coahuila, siendo el primer dinosaurio en su tipo tanto para Coahuila como para México, por el propio Héctor Rivera Silva y un equipo del Instituto Nacional de Estadística y Geografía, INEGI.

A
Foto: Temática
demás dio a conocer su investigación mediante un articulo publicó en 1913 para dar a conocer sus resultados,donde menciona que los restos de vertebrados —un fragmento derecho de la gola, dos vértebras de la cola, una larga sección del fémur y dos fragmentos no determinados— fueron identificados por Henry Schroeder como pertenecientes a un “saurio”.

Por lo tanto estos fósiles fueron descritos por Werner von Janensch en 1926 como un ceratópsido o dinosaurio con cuernos. Igualmente se tiene un reporte que data de 1969, donde se menciona el descubrimiento, cerca de Palaú, Coahuila, de un esqueleto de ceratópsido entero en muy mal estado de preservación.

viernes, 13 de octubre de 2017

Boletín Informativo nº 68, primavera-verano 2017

Ya tenemos disponible el último Boletín informativo número 68 de la Fundación para el Estudio de los Dinosaurios en Castilla y León. Podéis echar un vistazo aquí al sexagésimo octavo boletín de nuestra Fundación Dinosaurios CyL.






































VI Marcha de montaña Demandasaurus

La marcha de montaña Demandasaurus lleva el nombre de uno de los dinosaurios emblemáticos del Museo de Dinosaurios, el Demandasarus darwini.



El Ayuntamiento de Salas de los Infantes (Burgos) junto al Instituto Provincial para el Deporte y la Juventud de la Diputación de Burgos organizan la VI Marcha de montaña Demandasaurus´17 que se celebrará el domingo 15 de Octubre de 2017, a partir de las 10:00 Horas dentro del VI Circuito Provincial de Marchas de Montaña del IDJ.



La VI Marcha de Montaña Demandasaurus busca dar a conocer a través del deporte nuestra Ciudad; la gran belleza, tanto paisajística como cultural que atesora nuestra comarca, y como no, la ingente riqueza paleontológica plasmada en nuestro Museo de Dinosaurios.

El dinosaurio (Demandasaurus darwini) que da nombre a esta carrera es una especie única en el mundo, que se conserva en el Museo de Dinosaurios Salense. Era un Saurópodo, un gran animal herbívoro de cuello y cola largos, y que andaba a cuatro patas. Lo más interesante de él es que procedía de África, desde donde sus antepasados directos emigraron a Europa hace 130 millones de años.



marchademandasaurus.com

Los meteoritos más asombrosos que han impactado contra la Tierra

Los impactos de meteoritos contra la Tierra, sobre todo desde que se popularizó la teoría de que uno de ellos fue lo que acabó con los dinosaurios (el meteorito que mató a los dinosaurios fue 20 veces más rápido que una bala, y su energía, 1.000 millones de veces la de las bombas de Hiroshima y Nagasaki), se unieron a nuestros temores tradicionales y han sido una fuente de inspiración para los relatos apocalípticos en la literatura y en el cine.

Y estos relatos no son ningún disparate pues, si ya han caído un buen número de meteoritos de una envergadura peligrosa y han causado estragos, no es ilógico preguntarse cuándo volverá a ocurrir. Aunque los millones de años que separan a los más grandes conocidos también deberían hacernos pensar en si seguiremos aquí para tratar de librarnos del próximo.

No te pierdas este vídeo realizado por National Geographic para entender más estos pedruscos que iluminan nuestro cielo.


Meteorito Hoba

Este es el meteorito más grande que se ha encontrado de una pieza, y el mayor trozo de hierro de origen natural que se haya descubierto sobre la faz de la Tierra. El Hoba pesa 60 toneladas y mide unos tres metros de ancho por tres metros de largo, con una profundidad de tres pies. Se estima que el Hoba cayó en la atmósfera de la Tierra hace 80.000 años, pero no fue descubierto hasta que un granjero se encontró con él en 1920. A pesar de su tamaño, el meteorito no dejó ningún cráter de impacto, cuestión que los científicos todavía están tratando de explicar. Muchos creen que la combinación de su forma y la atmósfera de la Tierra disminuyeron significativamente su velocidad antes del impacto.

Meteorito El Chaco

El meteorito El Chaco es uno de los muchos fragmentos que conforman el Campo del Cielo, una acumulación de meteoritos de hierro. Aunque pese más de 37 toneladas, no es sólo el mayor fragmento de este grupo, pero es el segundo meteorito de una sola pieza en el ranking mundial. Se estima que el meteorito aterrizó en el noreste de Argentina como parte de una lluvia de meteoritos en algún momento entre 4.000 y 5.000 años atrás.

Meteorito Willamette

Con un peso de 15,5 toneladas, el meteorito Willamette es el más grande que se ha encontrado en los Estados Unidos. También es el sexto más grande en el mundo. Aunque fue descubierto en Oregon en 1902 por un minero llamado Ellis Hughes, se cree que el meteorito se estrelló contra la Tierra hace un millón de años, como resultado de un núcleo de hierro-níquel de un planeta o luna roto en una colisión estelar. Es venerado por una tribu indígena norteamericana conocida como el Chinook Clackamas, que vivieron en Willamette Valley antes de la colonización europea.

Meteorito La Carpa

Ahnighito pesa 31 toneladas y es el meteorito más grande jamás movido por el hombre. El Ahnighito es un fragmento del enorme meteorito del Cabo York, que se cree que golpeó la Tierra hace más de 10.000 años en un área que ahora es el noroeste de Groenlandia. A pesar de que una vez perteneció a la tribu indígena inuit, el pedazo de hierro fue codiciado por muchas personas diferentes. No fue hasta 1897 cuando el explorador Sir John Ross arriesgó todo para llevarlo a Nueva York. Deslizándolo a base de fuerza manual hasta su barco, esta fue una de las últimas batallas que ganó el hombre a la naturaleza.

Meteorito Bacubirito

El meteorito Bacubirito pesa 24 toneladas, siendo mucho más pequeño que los descritos anteriormente, aunque tiene una longitud de 14 metros de ancho, siendo uno de los más largos que se han encontrado. El meteorito fue descubierto en 1863 por el geólogo Gilbert Ellis Bailey y está considerado como uno de los atractivos turísticos más famosos de México. Se encuentra expuesto en el Centro de Ciencias de la construcción en Culiacán, al noroeste de México.

Meteorito de Tunguska

El suceso que tuvo lugar en la rusa Tunguska en junio de 1908 no fue la caída de ningún meteorito, sino la explosión aérea de un fragmento del cometa Encke, que se volatilizó antes de tocar tierra porque estaba formado por hielo, por lo que ni siquiera dejó cráter alguno. Y si este bólido, que ocasionó un estallido de unos treinta megatones, derribó árboles en un área de más de 2.000 kilómetros cuadrados y a personas a 400 de distancia.

El bólido de Cheliábinsk

La mañana del 15 de febrero de 2013, un meteoroide sobrevoló varias provincias y la ciudad de Cheliábinsk en el momento de entrar en la atmósfera terrestre, hasta impactar a 80 km de dicha localidad. Alcanzaron el suelo entre 4.000 y 6.000 kg de meteoritos, incluido un fragmento de unos 650 kg que fue recuperado posteriormente en el lago Chebarkul. El meteorito liberó una energía de 500 kilotones, treinta veces superior a la bomba nuclear de Hiroshima, y explotó aproximadamente a 20.000 metros de altura. Los daños por el evento dejaron 1491 heridos, en un hecho que no tenía un precedente similar.

alphr.es

Las extinciones masivas homogenizan la fauna a nivel global

Una investigación en la que participó un investigador del CONICET, reveló que tras estos eventos extremos se observa una mayor similitud entre las especies animales dispersas alrededor del planeta.

En el siglo pasado, investigaciones paleontológicas sugirieron que tras los fenómenos de extinción masiva ocurridos en la Tierra se había producido una mayor homogeneización de la fauna a nivel planetario respecto del período previo. Es decir, que los animales repartidos en diferentes regiones del mundo se asemejaban más entre sí que en la etapa anterior. Sin embargo, debido a problemas metodológicos y a la ausencia de suficiente base empírica, tal afirmación no se había podido comprobar de manera rigurosa hasta ahora.

Un estudio científico reciente, publicado el 10 de octubre en Nature Communications, en el que participó Martín Ezcurra, investigador adjunto del Consejo en el Museo Argentino de Ciencias Naturales "Bernardino Rivadavia" (MACN-CONICET), pudo confirmar finalmente esta hipótesis. La relevancia de este descubrimiento no se agota en la información que arroja sobre procesos biológicos del pasado, sino que también puede ser importante para el manejo de ecosistemas en el presente.

"Poder comprender los patrones evolutivos ocurridos tras los eventos de extinción masiva no sólo aporta datos sobre la historia de la vida en nuestro planeta, sino que también arroja luz sobre los fenómenos de pérdida de biodiversidad en ecosistema actuales y permite poder predecir lo que puede ocurrir en el futuro y así diseñar mejores proyectos de conservación", afirma Ezcurra.

Extinciones masivas y cosmopolitismo biogeográfico

A partir de una serie de innovaciones metodológicas y de tomar un amplio conjunto de datos, que consistió en estudiar (a través de los registros fósiles) cerca de 900 especies terrestres a lo largo de un extenso período que abarca desde el Pérmico Tardío (hace unos 255 millones de años) hasta el Jurásico Temprano (unos 175 millones de años atrás), los científicos pudieron corroborar que tras las dos extinciones masivas ocurridas en aquel lapso -la del Pérmico -Triásico y la del Triásico - Jurásico - se produjeron picos de similitud entre la fauna distribuida en toda la Tierra. Esta situación a la que los investigadores aluden con el nombre de ‘cosmopolitismo biogeográfico' es medida por una variable cuantitativa denominada ‘conectividad biogeográfica'.

"Tras los análisis que realizamos, pudimos ver que la conectividad biogeográfica, o sea la similitud de las especies animales en diferentes lugares geográficos de la Tierra, alcanzaba sus registros más altos tras los eventos de extinción masiva para luego volver a descender de manera paulatina", cuenta Ezcurra.

La aparición de nuevas especies tras los eventos de extinción

Corroborada esta hipótesis, los científicos se preguntaron si los picos de cosmopolitismo estaban vinculados a la supervivencia de ciertas especies presentes en los períodos anteriores a las extinciones o si, por el contrario, se trataba de una fauna nueva surgida tras estos eventos extremos.

"Lo que vimos en forma clara es que no se trataba de que las mismas especies o similares sobrevivían a la extinción, sino de que la homogeneidad se daba en torno a nuevos animales. Lo que interpretamos es que al quedar muchos nichos ecológicos vacíos se propició la diversificación de la fauna y su dispersión en diferentes regiones del planeta", explica Ezcurra.

Tras la extinción masiva del Permo -Triásico, hace 252 millones de años, aparecieron en la Tierra las especies precursoras de los cocodrilos, los dinosaurios y los mamíferos. Un poco más adelante surgieron también formas ancestrales de las tortugas y los lagartos. Después de la segunda gran extinción, la del Triásico - Jurásico (hace 200 millones de años), tuvo lugar la diversificación de los dinosaurios y la emergencia de los primeros mamíferos.

Relevancia pasada, presente y futura de la investigación

De acuerdo a Ezcurra, este patrón de homogeneización de la fauna global tras los eventos de extinción, que la investigación permitió corroborar a través del análisis de registros fósiles, también pueden advertirse en la actualidad.

"Artículos científicos recientes han mostrado que en ecosistemas actuales (principalmente marinos) que perdieron gran parte de su biodiversidad, se puede observar que tras estos fenómenos tienden a surgir faunas más homogéneas", señala el investigador.

De esta manera, la paleontología con su estudio de especies biológicas del pasado, brinda herramientas para saber qué esperar en el futuro y definir mejores políticas de protección de la biodiversidad en el presente.

Por Miguel Faigón

Sobre investigación:

David J. Button. University of Birmingham, Reino Unido.

Graeme T. Lloyd. University of Leeds, Reino Unido.

Martín D. Ezcurra. Investigador adjunto. MACN.

Richard J. Butler. University of Birmingham, Reino Unido.

Fuente: Conicet

jueves, 12 de octubre de 2017

Cómo y cuándo empezaron a volar las aves

Para volar, las aves tuvieron que hacer cambios básicos en su anatomía y 
fisiología. / SPL
El esqueleto de las aves ha sufrido a lo largo de la evolución modificaciones extraordinarias que les han permitido volar.

Los cambios más llamativos son la fusión de algunos huesos para formar estructuras óseas compuestas y rígidas.

Pero ¿en qué momento tuvieron lugar estos cambios?


Según una nueva evidencia fósil, esto ocurrió millones de años antes de lo que se estimaba.

El espécimen, hallado en China, revela que los cambios en el esqueleto que ayudaron a las aves a emprender vuelo tuvieron lugar hace 120 millones de años, cuando los dinosaurios estaban en pleno apogeo.

Hasta ahora, se pensaba que la fusión de los huesos se había desarrollado en aves relativamente avanzadas, que habitaban el planeta justo antes de que se extinguieran los dinosaurios.

40 millones de años antes

El esqueleto fuerte y rígido es un elemento esencial de las aves modernas.

El fósil tiene una antigüedad de 120 millones de años. / W. GAO
El ave china, de la especie Pterygornis dapingfangens, vivió en el noreste del país durante el Cretácico inferior.

Es la segunda en su tipo que se ha descubierto y su estado de preservación es excelente.


El hallazgo "adelanta la fecha para la aparición de aves con estas características en 40 millones de años", explicó Ming Wang, investigador del Instituto de Paleontología y Paleoantropología de Vertebrados de la Academia de Ciencias China en Pekín, y coautor del estudio.

Fuertes pero livianas

Uno de los requisitos de todos los organismos -o máquinas- voladoras es que tienen que ser fuertes a la vez que livianas.

Para lograrlo, las aves tuvieron que modificar el plan corporal básico de la mayoría de los animales que tienen columna vertebral.

Las aves necesitan un esqueleto fuerte pero liviano para poder soportar los 
rigores del vuelo. / GETTY IMAGES
Durante su evolución, algunas de las vértebras y huesos de la faja pélvica se unieron. Lo mismo ocurrió con algunos dedos y huesos de las patas.

Otros huesos de las patas, dedos y la cola se perdieron.


Según explicó Steve Brusatte, investigador de la Universidad de Edimburgo, Escocia, quien revisó el estudio publicado en la revista PNAS, el espécimen en el que se centró la investigación es el ave más antigua que se conoce con las "manos" y la faja pélvica completamente fusionadas.

"Estos son rasgos fundamentales del modelo de pájaro moderno y son esenciales para darle la fuerza y rigidez necesarias para volar", aseguró Brusatte.

"Al parecer, hubo mucha experimentación entre las primeras aves, en la que diferentes especies probaron distintas maneras de hacer que sus esqueletos fuesen más fuertes para resistir las exigencias del vuelo".

Un extraño ser en forma de tulipán aparece fosilizado en Utah

El fósil de un enigmático antiguo animal marino en forma de tulipán, que vivió hace 500 millones de años, ha sido desenterrado en Antimony Canyon, en el norte de Utah.   

UNIVERSIDAD DE KANSAS
Hace años, el cazador de fósiles Lloyd Gunther recogió la roca y más tarde se la dio a los investigadores del Instituto de Biodiversidad de la Universidad de Kansas, uno de los miles de fósiles que donó al instituto a lo largo de los años.

Pero este hallazgo fue el único espécimen fosilizado de una especie desconocida hasta entonces por la ciencia: un 'oscuro' filtrador de alimento. Acaba de ser descrito por primera vez en un artículo que aparece en el Journal of Paleontology.

"Este fue el ejemplar más temprano de un filtrador de alimento aislado que se ha encontrado en América del Norte", dijo en un comunicado el autor principal Julien Kimmig, gerente de colecciones de Invertebrate Paleontology en el Biodiversity Institute. "Este animal vivía en un sedimento blando y anclado en el sedimento, la parte superior del tulipán era el propio organismo, tenía un tallo pegado al suelo y una parte superior, llamada el cáliz, que tenía todo, desde el tracto digestivo al mecanismo de alimentación, era bastante primitivo y extraño”.

Kimmig investiga la taxonomía, la estratigrafía y la paleoecología de la pizarra cambriana de Spence encontrada en Utah y Idaho, donde Gunther encontró este organismo.

UNIVERSIDAD DE KANSAS
"El Spence Shale nos da la preservación de tejidos blandos, por lo que tenemos una biota mucho más completa en estos ambientes", dijo. "Esto nos da una mejor idea de lo que era el mundo temprano en el Cámbrico, es increíble ver qué grupos de animales habían aparecido hace más de 500 millones de años, como los artrópodos, los gusanos, los primeros animales vertebrados; casi todos los animales que nosotros tenemos alrededor hoy tienen un pariente que ya vivió durante esos tiempos en el Cámbrico”.

En honor del cazador de fósiles Gunther, un coleccionista preeminente que realizó trabajo de campo de los años 1930 a los años 2000, Kimmig y los colegas del Instituto de Biodiversidad Luke Strotz y Bruce Lieberman nombraron a la nueva especie descrita Siphusauctum lloydguntheri.

El filtrador de alimento es sólo el segundo animal colocado dentro de su género, y el primer Siphusauctum que se descubrió fuera del Burgess Shale, un depósito rico en fósiles en las Rocosas canadienses.    "Lo que estos animales estaban haciendo era filtrar el agua para obtener alimentos, como microplancton", dijo Kimmig.